Un día hablamos de la muerte, fue un par de años atrás. Estábamos en la plaza 4 de octubre, para variar se me había roto la moto y él me fue a buscar al laburo. No lo vi triste , estaba como siempre, tranquilo, sonriente , desparramando toda su luz . Era agradable estar con él luego de un día duro de trabajo. Me inspiraba seguridad, una seguridad que en ese momento no tenia y que necesitaba. Nos sentamos en un banco de la plaza, mucho mas frío que el pasto debajo de algún arbolito. Abrió su mochila ( objeto infaltable donde guardaba sus tesoros: Alcohol, cd o faso) y saca un cerveza y un faso armado. La noche era una típica noche veraniega y cayó como bálsamo aquel trago largo y frío de cerveza. Comenzamos a fumar y a reírnos de nuestras frases típicas de este faso es malo, no pega que cagada y juajuajua. Literalmente llorábamos de risa, con esa risa sana y limpia de los que se ríen por reír, (ahora me acuerdo y me sonrío ). De pronto se hizo un silencio y me miró a los ojos y me preguntó: Has pensado alguna vez en matarte?
03/02/2016
17:55
No hay comentarios.:
Publicar un comentario