viernes, 12 de febrero de 2016

CASI casi



Yo caída, desmayada,
Alejada, taciturna.
Yo entregada, bajada,
Desmembrada, desechada.
Yo entera, desmadrada, desquiciada.
Yo juzgada, apelada,
Desnudada, apedreada.
Yo desvanecida,
Lasa, maltratada.
Yo casi muerta, casi callada, casi casi pero nada.
Yo juzgada pero entera
A pesar de todo y a pesar de nada

Recordando a Martín




Un día hablamos de la muerte, fue un par de años atrás. Estábamos en la plaza 4 de octubre, para variar se me había roto la moto y él me fue a buscar al laburo. No lo  vi triste , estaba como siempre, tranquilo, sonriente , desparramando toda su luz . Era agradable estar con él luego de un día duro de trabajo. Me inspiraba seguridad, una seguridad que en ese momento no tenia y que necesitaba. Nos sentamos en un banco de la plaza, mucho mas frío que el pasto debajo de algún arbolito. Abrió su mochila ( objeto infaltable donde guardaba sus tesoros: Alcohol, cd o faso) y saca un cerveza y un faso armado. La noche era una típica noche veraniega y cayó como bálsamo aquel trago largo y frío  de cerveza. Comenzamos a fumar y a reírnos de nuestras frases típicas de este faso es malo, no pega que cagada y juajuajua. Literalmente llorábamos de risa, con esa risa sana y limpia de los que se ríen por reír, (ahora me acuerdo y me sonrío ).  De pronto se hizo un silencio y me miró a los ojos y me preguntó: Has pensado alguna vez en matarte? 
 
03/02/2016
17:55

martes, 2 de febrero de 2016

Las palabras




Soy una persona sensible, muy sensible, pero en mi caso no es una cualidad, ni un don ni siquiera un valor en sí mismo, sino todo lo contrario. Es lo que me lleva a pensar si estoy bien parada en este mundo o estoy aquí por equivocación. Firmemente creo que es lo segundo. A lo que me lleva a ser sensible como una mochila que no debería cargar pero que está ahí sobre mis hombros como casi parte  de ellos. Molestando la mayor parte de las veces. Cosas, hechos personas o palabras pueden terminar con mi equilibrio del momento y a pesar de saber racionalmente que no deberían afectarme lo hacen igual.

 Paso tiempo analizándome  y al hecho en cuestión o a la persona  y descubro miles de caminos y miles de palabras que pude haber dicho o cosas que pude haber hecho pero que no hice ni dije y no por falta de convicción sino como un paro a la estupidez humana, como si mi silencio pudiera hacer cambiar algo.
 Lo que si creo es en la palabra, la palabra que hiere, la palabra que lastima, la palabra que mata. La palabra que todo lo destruye y solo deja desolación ( eso entiéndase si usted es una persona sensible, si no lo es la palabra solo será eso: la palabra).
 Las palabras surgen como varas mágicas a destruir o a reconstruir.  Alguien dijo: Son importantes las palabras pero también son importantes los silencios ( quizás fui yo, no lo recuerdo) y ahí ando tratando de encontrar el equilibrio entre uno y otro sin lograrlo.




02/02/2016
17:04